Un poco de historia del desodorante…

Alumbre     El problema del olor corporal es tan antiguo como los intentos que ha realizado el hombre para solventado. Desde los principios de la historia escrita, todas las civilizaciones importantes han dejado muestra de sus esfuerzos para elaborar desodorantes.
El sudor es un fenómeno natural que permite la termoregulación del cuerpo. Es producido por las glándulas ecrinas (presentes en todo el cuerpo y que segregan un líquido incoloro e inodoro) y por las glándulas apocrinas (situadas en axilas, pies y manos, responsables del sudor apocrino que puede convertirse en un olor desagradable por las bacterias que se alimentan de él y lo descomponen).

El desodorante es uno de los productos imprescindibles para la higiene personal. Además de evitar situaciones incómodas y proporcionar una sensación de frescor, el desodorante aporta a la piel un equilibrio gracias a sus componentes.
Los antiguos egipcios recomendaban un baño aromático y, tras él, una aplicación de aceites perfumados en las axilas. Elaboraban productos especiales a base de limón y canela. A base de experimentación, los egipcios descubrieron que la eliminación del vello de las axilas disminuía considerablemente el olor corporal. Siglos más tarde, los científicos descubrirían el motivo: el pelo incrementa notablemente la zona superficial en la que las bacterias, en sí inodoras, viven, proliferan y se descomponen hasta producir malos olores.

Los hombres del Imperio Romano tenían sus propias formas de desodorante. Así, después de lavarse, se colocaban en las axilas unas almohadillas con sustancias aromáticas. Varios siglos después, a finales del siglo XIX, surgió el desodorante como producto de higiene personal gracias a una mezcla de sulfato de potasio y aluminio. Pero fue tras la segunda guerra mundial cuando su uso se generalizó prácticamente en todos los países occidentales. La marca Odorono fue la que lanzó al mercado el primer desodorante, que al principio se vendía sólo en las farmacias. La publicidad que promovía el nuevo producto mostraba a una bella joven huyendo de su galán al comprobar que el desodorante lo había abandonado. A partir de ese momento empieza a surgir una amplia gama de variedades de desodorantes: para las axilas, para los pies, para la higiene íntima, para el aliento, para el ambiente, para la ropa, para el cabello, contra el tabaco, etc.


El mineral de alumbre: un desodorante natural.

    Son muchas las personas que sufren por el olor corporal que desprenden algunas partes del cuerpo. Existen muchos desodorantes, de muchas casas y de distintos olores, que se utilizan para mitigar el olor. A veces, estos desodorantes no son eficaces, provocan irritaciones o no son saludables por los componentes químicos que incorporan en sus formulaciones. Muchos de los desodorantes contienen sustancias antitranspirantes como clorhidrato de aluminio o circonio de aluminio, sustancia que puede producir problemas de salud.

Como alternativa, se encuentran los desodorantes de origen natural y, entre ellos, el mineral de alumbre, que se presenta en la naturaleza en forma de sal cristalizada. La piedra alumbre o mineral de alumbre se ha usado desde la antigüedad, aunque cayó en desuso debido a la industria química.
Esta piedra desodorante ya era conocida por los romanos por sus cualidades cicatrizantes y bactericidas siendo usada por ellos como desodorante. Hoy en día, se ha retomado el uso de la piedra desodorante de alumbre, ya sea en su estado natural o incorporada a desodorantes, puesto que no contiene alcohol, no tiene perfume, no lleva ninguna sustancia química tóxica y además no irrita la piel, no mancha la ropa, no es pegajosa y tiene un efecto duradero a lo largo del día.
Además de usar la piedra de alumbre como desodorante para las axilas o por sus otras cualidades, también se puede usar para después del afeitado, gracias a que calma y ayuda a cicatrizar la piel, para después de la depilación o para controlar el olor de otras zonas del cuerpo como pies, etc.

En España no ha tenido mucha tradición de uso, pero en otros países es un desodorante muy conocido ya que el desodorante de piedra de alumbre respeta la salud y el medio ambiente. Además de sus numerosas cualidades, la piedra mineral alumbre tiene otra ventaja, resulta muy económica debido a su larga duración.
El desodorante de piedra de alumbre no actúa enmascarando el olor corporal sino que lo previene dejando una fina capa de minerales sobre la piel que inhiben la formación de las bacterias que causa el olor corporal. Es un sulfato mineral natural que actúa muy bien como desodorante y cicatrizante y está especialmente indicado en pieles sensibles y/o personas alérgicas a otro tipo de desodorantes.

La auténtica piedra alumbre natural o alunita es la que está compuesta de Potassium-Alum K Al3 (OH)6 (SO4)2. Esta es la sal mineral tal y como se encuentra en la naturaleza. Se obtiene de una roca magmática, de origen volcánico, denominada Traquita Alunífera. Este cristal es el resultado de alteraciones de rocas ricas en feldespato potásico como la Traquita, que se suelen producir por medio de circulación de aguas ricas en sulfatos. Los cristales de alumbre, de forma natural, pueden tener variaciones en apariencia, color o textura, aunque todos mantienen sus propiedades.


Piedra Alumbre Stick con TapaPiedra Alumbre PulidaPiedra Alumbre Stick con Cuerda


El mineral de alumbre en la historia.

    El alumbre ya era conocido y usado por los romanos, pero será en la época medieval, cuando llegará a ser una materia de gran importancia económica. Esto va a atraer la atención sobre el alumbre de personajes como el Papa de Roma, la familia Medicci y algunos de los cortesanos más poderosos del Reino de España.
Plinius, escritor y naturalista romano, fue el primero en documentar el uso de “Alumen Romanum” en su libro “Naturalis Historia”. El griego Dioscórides describe también el mineral de alumbre en su extensa obra “De Materia Medica”.

Cuando en 1445 las minas de Bizanzio cayeron en manos de los turcos, el mineral de alumbre se encareció extraordinariamente, y empezaron a buscarse nuevos yacimientos en Europa. Poco después, en 1462, se descubrieron las famosas minas de Tolfa, en la región italiana de Lazio, y durante cien años, el mineral de alumbre fue transportado por mar desde el puerto de Civitavecchia hasta los de Venecia, Génova, Marsella, Barcelona, e incluso a puertos del Mar del Norte.
La búsqueda de nuevos yacimientos de alumbre llevó en España al descubrimiento de las minas de Mazarrón y Lorca (Murcia) y las de Rodalquilar (Almería), entre otras.

El mineral de alumbre ha estado en el olvido popular durante un largo periodo de tiempo. Actualmente, ante la demanda de una cosmética lo más natural posible, el mineral de alumbre ha vuelto a reaparecer y a despertar el interés de los consumidores y de la industria cosmética.



       Inicio        Propiedades        Presentación        Comprar        Contacto


Diseño y programación web: Copyright © 2010 Miguel Fernández Mosquera
Grupo Elbazarnatural - Todos los derechos reservados.